ekonoke

Eat as you are.
Las lechugas del siglo XXI.

El sistema de alimentación actual utiliza la mayoría de nuestras tierras y de nuestro agua. Es la mayor causa de pérdida de biodiversidad y deforestación y origina como un cuarto de todas las emisiones de efecto invernadero.

Aunque dependemos de la naturaleza para alimentarnos, cómo producimos nuestra comida es hoy la mayor amenaza para el Planeta.

Con este gigantesco reto nace la agricultura urbana. Para ofrecer soluciones que nos permitan cultivar mucho más en mucho menos, disminuir la huella de carbono cultivando en la propia ciudad, reconectar con los sabores, texturas, y olores de las verduras recién cortadas, sin químicos ni pesticidas y disminuyendo drásticamente el uso del agua.

Inés y Ana, dos primas que llevan la sostenibilidad en el adn, se han subido a este carro pero quisieron ir un paso más allá. Quisieron acercar el producto VIVO al consumidor consciente local haciendo posible que podamos consumir los alimentos en su estado óptimo. Como si tuviéramos una huerta en casa. Fue su manera de ofrecer un homenaje al origen agricultor de sus abuelos y a los nutrientes, sabores, olores y texturas que se han ido perdiendo con la agricultura intensiva. En el camino se encontraron con Javi y Antonio que cultivaban microgreens con su misma filosofía y decidieron unirse.

Juntos crearon ekonoke pensando en el consumidor consciente local que desconfía de las grandes marcas y busca transparencia y salud con comida lo menos procesada posible.

La visión de ekonoke da la vuelta al famoso “eres lo que comes” por un “come como eres”: eat as you are y se apoya en los valores de la sostenibilidad, la transparencia y la integridad. Desde una personalidad que irradia optimismo y positividad.

Comprar ekonoke es apostar por un mundo mejor, acercar a tu cocina el producto vivo como en la huerta de tus abuelos, no renunciar al sabor, ser ético, crear empleo inclusivo, ser local, no producir residuos, no contaminar, cultivar sin químicos ni pesticidas, no usar plásticos de un sólo uso, tener una huella de carbono en negativo, hacer el uso más eficiente posible del agua, utilizar sólo energías renovables y en definitiva ofrecer las soluciones que se alinean con los principios del consumidor consciente, que también son los suyos.

El trabajo de Plázida en colaboración con Ángel Espinosa fue la creación de una Marca Mínima Viable, desde la definición de la Plataforma de Marca hasta la creación de la identidad verbal, visual y digital, incluyendo algunos elementos específicos de una marca de gran consumo como las aplicaciones en el packaging o la definición de una forma de expresarse que les ayudara a adquirir notoriedad y preferencia desde el lanzamiento. Como si hubiera existido siempre.

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Slow branding and beautiful experiences